Limpieza a fondo de la sala de Cultivo

Lista de contenidos

  1. Material necesario
  2. Limpieza del armario o sala de cultivo
  3. Limpieza del sistema de iluminación
  4. Limpieza de macetas y contenedores
  5. Limpieza y esterilización del sistema hidropónico
  6. Limpieza del sistema de extracción
  7. Otros instrumentos a comprobar

Ahora que los calores veraniegos se ceban con nosotros, y antes de que terminen, muchos cultivadores deciden apagar sus cultivos de interior a la espera de que lleguen las agradables temperaturas otoñales. Por un lado, esto es debido a que muchos centran su atención en los jardines de exterior, aunque en no pocos casos se trata simplemente de evitar las altas temperaturas. Y es que este calor, sumado al que desprenden las potentes lámparas de cultivo pone realmente difícil el hecho de mantener unas condiciones óptimas para nuestras plantas. Si bien con los nuevos equipos LED y los aparatos de aire acondicionado podemos reducir en gran medida estos problemas, en muchas zonas de Europa sigue siendo complicado gestionar el cultivo interior durante estos meses.

Por ello, y mientras nuestro espacio de cultivo esté – temporalmente – fuera de servicio, tenemos una excelente oportunidad para realizar una limpieza a fondo de nuestra sala o armario de cultivo, así como un buen repaso para comprobar que nuestros equipos están en pleno rendimiento y preparados para el ansiado inicio de la temporada a finales de Verano.

Material necesario

  • Esponjas y trapos de limpieza
  • Escoba, recogedor, cepillo, fregona y cubo
  • Aspiradora
  • Guantes y gafas protectoras
  • Detergente, lejía, agua oxigenada, vinagre
  • Toallitas con alcohol
  • Agua destilada o de osmosis
  • Cinta adhesiva

Limpieza del armario o sala de cultivo

Lo primero, y muy importante, será desconectar de la red eléctrica todos los aparatos antes de empezar. Quizá la única cosa que ahora podemos dejar conectada es el extractor de aire, pues así nos ayudará a eliminar el intenso olor de algunos productos de limpieza, como la lejía. Si os resulta más cómodo, también podéis dejar colgando las lámparas, aunque tanto la limpieza del armario o sala como la de los propios equipos de iluminación será más fácil si las descolgáis.

Sacaremos todas las macetas y contenedores del espacio de cultivo, así como otros componentes como bandejas, platos, tutores o mallas de soporte. Lógicamente, lo primero que queremos es poder acceder dentro del armario sin tropezarnos con nada!

Empezaremos barriendo un poco el suelo para deshacernos de la mayor parte de suciedad y restos vegetales, que en muchas ocasiones actúan como verdaderos nidos para plagas y patógenos. Limpiándo primero el suelo nos aseguramos de no ir esparciendo esta suciedad mientras trabajamos.

 

Procederemos ahora a limpiar con un trapo húmedo el techo del armario, siguiendo con las paredes, siempre de arriba a abajo para que el polvo caiga. Una vez terminemos es hora de volver a barrer y fregar el suelo para dejarlo, ahora sí, impoluto. Llegado este momento es interesante considerar el uso de una bomba insecticida, especialmente si en el último cultivo hemos tenido alguna plaga. Eliminará cualquier rastro de plagas, y además podrán retirarse los restos de insecticida del techo y las paredes a posteriori (algo que siempre recomendamos hacer). Si os decidís por esta opción, aseguraos de apagar el extractor antes de usar la bomba y de dejar el área sellada durante 8-24 horas, procurando ventilar bien antes de volver a acceder al espacio.

A continuación, preparamos un cubo con agua caliente y un 5% de lejía y pasamos a limpiar bien techo, paredes y suelo. Si cultiváis en una sala en vez de en un armario, ya sabréis que es mucho más fácil y efectivo limpiar paredes embaldosadas. Finalmente, si usáis algún tipo de plástico reflectante o mylar, es el momento perfecto para comprobar su estado y cambiarlo o tensarlo en caso necesario.

Limpieza del sistema de iluminación

Antes que nada, aseguraos de tratar las bombillas con mucho cuidado y procurad no tocarlas nunca con las manos, sino con guantes o envueltas en algún trapo. Si superan las 10.000 horas de uso (lámparas HPS y HM) o las 20.000 (bombillas LEC/CMH) es el momento perfecto para cambiarlas por bombillas nuevas y asegurar así el máximo rendimiento en el próximo cultivo. Si todavía vais a usarlas en el siguiente cultivo, simplemente limpiadlas con un trapo suave y mucho cuidado.

 

Retiramos también con un trapo suave el polvo acumulado en la superficie de reflectores y balastros, limpiando asimismo los cables con toallitas con alcohol. Para los reflectores, una mezcla de agua y 3% de vinagre funciona de maravilla. Tras limpiarlos bien, volvemos a pasar un trapo suave esta vez sólo con agua destilada para eliminar cualquier residuo y no dejar manchas de cal. La limpieza de las lámparas y los reflectores es muy importante, pues aproximadamente un 50% de la luz producida por la bombilla depende del reflector para llegar a las plantas!

Limpieza de macetas y contenedores

Empezaremos limpiando en seco cada maceta para procurar sacar el máximo de suciedad antes de mojarlas. A continuación lavamos macetas, contenedores, bandejas y platos con una solución de agua y lejía al 10%, prestando especial atención a las esquinas interiores y a los agujeros de drenaje. Enjuagamos generosamente con agua limpia y los dejamos secar. Las macetas téxtiles como las Smart Pots pueden meterse en la lavadora (procurad sacudirlas antes para que tengan el mínimo de sustrato pegado a ellas).

Limpieza y esterilización del sistema hidropónico

Los sistemas de cultivo hidropónicos y aeropónicos requieren algo más de dedicación que unas simples macetas cuando se trata de limpiarlos. Y es que la limpieza es especialmente necesaria en estos sistemas de cultivo de alto rendimiento! Básicamente, aplicamos los mismos principios que ya hemos visto, aunque en muchas ocasiones en este caso se usa una solución de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) para esterilizar el sistema.

 

Nos ponemos guantes de nitrilo y gafas de protección y preparamos una mezcla de 2 partes de agua por una (30%) de agua oxigenada. Esta mezcla será suficiente para limpiar la mayor parte del sistema simplemente dejando las piezas en remojo, aunque veréis que en algunas zonas tocará rascar o frotar un poco para eliminar residuos. Desmontamos todos los tubos y goteros y los limpiamos bien, cepillándolos en caso necesario y comprobando su correcto funcionamiento antes de dar por acabada la tarea. En caso de no tener agua oxigenada, podéis usar una mezcla de agua y lejía al 5%.

Limpieza del sistema de extracción

Lo primero, por supuesto, será desconectar ventiladores, intractores y extractores de la red eléctrica. A continuación retiraremos las camisas pre-filtro de los extractores, y los filtros anti-insectos en caso de usarlos. Es también una ocasión excelente para dar un buen repaso a los conductos de aire y asegurarnos de que no hay agujeros, fugas ni juntas o bridas sueltas.

Otra de las cosas que podemos aprovechar para hacer es cambiar el filtro de carbono (o reponer el carbón activo de su interior) para asegurar un filtrado del aire y eliminación de olores realmente efectivos. La vida útil de un filtro de carbón activo depende de varios factores, como la humedad ambiental (a mayor humedad, menor rendimiento y vida) o la intensidad del olor de las partículas filtradas. Como media, para el cultivo de cannabis suelen durar entre 12 y 18 meses. Si tenéis algún tipo de ozonizador como el Indizono, es también el mejor momento para comprobar el estado de las placas cerámicas, que suelen tener una vida útil de 14-18 meses. Por último, si usáis un Neutralizer aseguraos de no necesitar una nueva carga!

 

Una vez acabéis, recordad volver a poner las camisas pre-filtro en los extractores (así como los filtros anti-insectos) antes de volver a conectarlo todo.

Otros instrumentos a comprobar

  • Filtros de agua – Si tenéis un filtro de osmosis inversa, puede que sea momento para cambiar alguna de las membranas
  • Medidores de EC y pH – Limpieza y calibración de las sondas
  • Fertilizantes y aditivos – Comprobar las reservas y fechas de caducidad
  • Conexiones eléctricas – Reconectar los cables entre el balastro y la bombilla, las conexiones del sistema de ventilación, etc.

Finalmente, y una vez tenemos todo bien limpio y seco, podemos empezar a montar todos los componentes. Una vez terminemos, conectaremos todo y comprobaremos el funcionamiento de cada aparato…ahora ya sólo queda la elección de las semillas de marihuana para el próximo cultivo!

Esperamos que este artículo os haya parecido interesante. Como siempre, os animamos a compartir vuestras dudas o comentarios, y por supuesto a compartir cualquier apunte que podamos añadir a nuestro protocolo de limpieza.

¡Disfrutad del verano, Felices cultivos!

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