Cómo regar correctamente las plantas de marihuana

Lista de contenidos

  1. ¿Cuál es la mejor forma de regar la marihuana en tierra?
  2.  ¿Cuál es la mejor agua para el riego de la marihuana?
  3.  Consejos para regar las plantas de marihuana

¿Cuál es la mejor forma de regar la marihuana en tierra?

Es frecuente encontrar cultivadores debutantes preguntarse cuál es la mejor forma de regar sus plantas durante un cultivo en macetas de tierra/mantillo. El cannabis es una planta que necesita mucha agua pero que también tolera muy mal los excesos de riego, es entonces muy fácil cometer errores. Siguiendo estos sencillos consejos obtendréis un resultado óptimo a lo largo de vuestro cultivo.

El cannabis es una planta que no le gusta recibir un ligero riego de forma continua. ¡Es imperativo regar de manera abundante y luego esperar a que la tierra esté bien seca antes de regar de nuevo ya sea con fertilizantes o sin ellos.

Para calcular la cantidad de agua necesaria para cada planta, seguid estas reglas :

El volumen de agua que es necesario dar en cada riego debe representar al menos ¡un cuarto del volumen de la maceta, aproximadamente!!

Ejemplos:

Para una maceta de 1L, dar 0.25L de agua en cada riego
Para una maceta de 4L, dar 1L de agua en cada riego
Para una maceta de 12L, dar 3L de agua en cada riego
Para una maceta de 30L, dar 7.5L de agua en cada riego

Para dar tal volumen de agua, a menudo es necesario regar 2 (quizá 3) veces, lenta y uniformemente sobre toda la superficie. Disponed de buenos platos para maceta debajo de las macetas, éstas se llenarán de agua que regresará a la maceta por capilaridad en menos de un día. También, es muy importante utilizar un sustrato de calidad, con una buena capacidad de retención del agua pero asegure igualmente un buen drenaje ( éste debe contener perlita y/o fibra de coco, etc.…)

Una vez que se ha realizado este riego, podéis constatar que vuestras macetas están muy pesadas y son difíciles de desplazar. Ahora tenéis que espera unos días pesando con frecuencia las macetas con vuestros brazos, si no estáis seguros del peso inicial de la maceta podéis tener al lado una maceta con tierra sin regar como punto de referencia. Cuando estén de nuevo muy ligeras, podéis regar de nuevo.

En efecto, como el agua pesa mucho más que la tierra, una maceta saturada de agua pesa varias veces el peso que tiene una maceta con una planta lista para ser regada. Con un poco de práctica aprenderéis rápidamente a sopesar vuestras macetas para saber cuándo tiene sed una planta.

Es una técnica a la vez muy fácil y muy eficaz, ¡y que puede ser aplicada en todas las plantas en maceta! Regando de esta forma, en general deberéis regar vuestras plantas cada 3 o 6 días. Por supuesto, mientras más chica sea la maceta con respeto al tamaño de la planta, y mientras haga más calor y el clima sea seco, el riego será necesariamente más frecuente.

El riego por goteo no da buenos resultados en tierra, y será aplicado en casos excepcionales (vacaciones…). Para un resultado eficaz con el riego por goteo ¡hay que olvidar la tierra y pasar a un cultivo hidropónico con un sustrato adaptado (coco, lana de roca , bolas de arcilla)!

 ¿Cuál es la mejor agua para el riego de la marihuana?

El agua de la llave puede ser conveniente, si su dureza total no es demasiado elevada (EC < 0.4), si no se aconseja diluirla con agua pura (EC = 0) como el agua de lluvia, el agua ozmotisada, o desmineralizada, hasta reducir su EC alrededor de 0.3.

Efectivamente, al cannabis no le gusta por nada el calcáreo, el cloro y otros elementos concentrados en el agua de la llave. Dejadla siempre reposar al menos 24h para que el Cloro se evapore y que el agua esté a temperatura ambiente.

  • El agua osmotizada, de excelente calidad, y se encuentra fácilmente en la mayoría de las tiendas de animales/peces, o que se puede producir con un filtro de osmosis. Será perfecta a condición de que se utilice un complemento en Calcio/Magnesio/Oligoelementos, porque la mayoría de los fertilizantes son concebidos para ser utilizados con el agua del grifo.
  • El agua de lluvia conviene igualmente, pero se aconseja mucho filtrarla y pasarla unos segundos en el microondas para esterilizarla de las numerosas bacterias, huevos, algas, esporas de hongos que puede contener, sobre todo en el cultivo de interior.
  • El PH del agua de riego entre 6 y 7, si no es el caso habrá que corregirlo con la ayuda de un medidor de PH y de un reductor de PH.
tabla disoluciones en agua

 Consejos para regar las plantas de marihuana

Reducir progresivamente los riegos al final de la floración aumentará la formación de resina sobre los cogollos.

Durante las últimas semanas antes de la cosecha, la planta consume cada vez menos agua. Hay que reducir entonces progresivamente el volumen dado a cada riego, porque si la tierra toma demasiado tiempo en secar, eso aumentará considerablemente el riesgo de desarrollar moho dentro de los cogollos. Además, un ligero estrés hídrico al final de la floración aumentará la producción de resina.

Sin embargo, no olvidéis practicar un buen periodo de aclarado con agua sin fertilizantes, 3 o 4 semanas no es demasiado para un cultivo en tierra.

Utilizad fertilizante en uno de cada dos riegos, o como máximo dos de cada tres veces. El riego con agua clara (eventualmente con enzimas y/o ácidos húmicos/fúlvicos) permitirá en efecto diluir y utilizar los fertilizantes que se acumulan en la tierra y evitar una intoxicación de las plantas de marihuana.

Después de algunos riegos, se formara rápidamente una corteza seca en la superficie del sustrato. Romped regularmente y con precaución esa corteza para evitar que no se escurra el agua directamente por los lados de la maceta. Con el fin de evitar la formación de esa corteza podéis añadir un agente humectante natural a vuestra agua de riego (Yuca, Aloe Vera…) que mejorará su penetración en la tierra y en la planta, y aumentará al mismo tiempo la asimilación de los nutrientes.

Por supuesto, cuanto más grande sea una planta, más consumirá agua. Si una planta tiene sed menos rápido que las otras, reducid

el volumen de riego para poder regar todas las plantas el mismo día. Proceded inversamente con las grandes bebedoras, dándoles un suplemento.

Evitad vaporizar agua sobre vuestras plantas más de una o dos veces por semana ya que esto convertirá las raíces “vagas”. Como las plantas recibieran agua a través de las hojas no desarrollaran sus raíces para encontrar agua en la tierra. El riego debe efectuarse por las raíces desde el principio.

Los primeros signos de sobre riego son muy parecidos a los de falta de riego. Para saber en cuál casos estáis, hay que pesar la maceta. Si ésta pesa demasiado, habréis regado en exceso!

¡Les deseamos buenos riegos seguidos de una cosecha abundante!!!

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